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Síndrome del piramidal: qué es y ejercicios

Síndrome del piramidal

¿Seguro que tienes ciática? Podría ser síndrome del piramidal. El dolor que puedes sentir se suele confundir, por esto te explicamos qué es el síndrome del piramidal para que puedas detectarlo y empezar un tratamiento rápido.

Además, te explicamos como puedes evitar que aparezcan lesiones en esta zona y como tratarlas en caso de que estés sufriendo de una.

¿Qué es el síndrome piramidal o síndrome piriforme?

El síndrome piramidal es dolor producido en el músculo periforme que se encuentra entre la pelvis y el sacro, encima de la región glútea. Este músculo se origina en la superficie anterior del hueso sacro entre la S2 y S4 de la columna vertebral, de allí sale de la pelvis por la escotadura ciática y baja por la zona de los glúteos hasta llegar al trocante mayor del fémur. Pasa por la cara posterior del muslo y es donde normalmente se nota el dolor.

Muchas veces se nota dolor en el glúteo cuando el músculo piramidal está inflamado o tiene una sobrecarga y, al mismo tiempo, puede provocar una compresión del nervio ciático. Además, por culpa de esto, la ciática puede doler, así que muchas veces se confunde con dolor de ciática. Es por esto por lo que también se llama al síndrome piramidal como falsa ciática.

Para el diagnóstico el especialista debe hacer una exploración de la cadera, columna lumbar y las extremidades. La exploración puede implicar hacer movimientos de rotación externa de la cadera para detectar el origen del dolor. En ocasiones puede pedir alguna prueba de imagen (como resonancia magnética) para terminar de valorar la gravedad de la lesión y tener un diagnóstico diferencial.

Normalmente la ciática produce un dolor en la zona lumbar y puede llegar hasta los dedos de los pies, en cambio, el síndrome piramidal se caracteriza por un dolor localizado justo a la parte posterior del muslo y llega hasta la rodilla. Puede implicar dificultad para sentarse, ya que un periodo largo sentado puede hacer aparecer más dolor.

¿Qué diferencia hay entre la ciática y el síndrome piramidal?

Existen diferentes maniobras para determinar si el dolor que siente una persona proviene por el síndrome piramidal o por la ciática. Aun así, normalmente el especialista opta por conocer la historia clínica del paciente ya que el piramidal o piriforme, al contrario que la ciática, aparece cuando hay una sobrecarga. Por lo tanto, se asocia normalmente a deportistas que hacen carreras o actividad física.

Conociendo esto, es muy frecuente que dadas las siguientes situaciones una persona pueda padecer del síndrome piramidal:

  • Corredores esporádicos: personas que durante la semana no hacen ejercicio, pero al llegar el fin de semana van a correr. Esto implica hacer un esfuerzo poco habitual para el cuerpo y puede forzar a que aparezca una lesión por sobrecarga por culpa de esta clase de prácticas deportivas.
  • No realizar ejercicios de estiramiento, calentamiento o hacer siempre ejercicios de alta intensidad. Esto hace que el cuerpo no se prepare bien o no se trabaje adecuadamente.
  • Usar un calzado poco apropiado o no tener en cuenta nuestra pisada. Muchas personas necesitan de plantillas para evitar problemas musculares.
  • Pasar mucho tiempo sentados, especialmente personas que trabajen en posiciones sedentarias.
  • Personas con sobrepeso.
  • Tener artroplastia de cadera.
  • Traumatismo en la pelvis o en glúteo que puede provocar inflamación.

Ejercicios para tratar el síndrome piramidal

La mejor forma de tratar el síndrome piramidal es con fisioterapia, ya que lo que hace falta es devolver a la posición inicial la musculatura rotadora extrema y abductora de cadera. Además, el paciente también puede hacer estiramientos que van a servir para aliviar la contractura muscular. Aquí te explicamos algunos de los estiramientos que puedes hacer:

1. Estirar el músculo piramidal:

Siéntate a una silla y coloca un pie encima del muslo de la otra pierna, tan cercano como te sea posible a la parte baja del abdomen. Inclínate ligeramente hacia delante y notarás como se estira la musculatura del glúteo. Haz dos repeticiones por pierna y aguanta unos 30 segundos.

Como estirar músculo piramidal

2. Automasaje con pelota

Utiliza una pelota dura con superficie rugosa más o menos del tamaño de una pelota de tenis (de hecho, si no tienes una pelota técnica, puedes usar una de tenis). Siéntate encima de la pelota, concretamente un glúteo encima de ella y muévete en círculos para poder relajar la zona mediante la presión que ejercemos con nuestro propio peso.

Puede producir dolor en la nalga. Si notas mucho dolor intenta aguantar unos segundos. Puede que notes que al cabo de unos segundos el dolor disminuya. Aguanta durante 30 segundos en el glúteo izquierdo y después al derecho.

3. Estirar el glúteo medio y piramidal

Los músculos de la cadera (glúteo y piramidal) tienen tendencia a la contractura, tensión y rigidez. Pueden ser la causa de dolores en la espalda y de la lumbalgia.

Túmbate mirando hacia arriba y dobla las piernas para tocar con los pies al suelo. Sube una pierna para tocar con la rodilla el pecho y pon el pie sobre la rodilla de la pierna contraria y estira. Haz lo mismo con la otra pierna. Aguanta, por pierna, durante 30 segundos.

Estiramiento del glúteo

4. Estiramiento lumbosacro tumbado

Estírate en una esterilla o un lugar plano boca arriba. Recoge ambas rodillas hacia el pecho y mantén la postura durante unos 30 segundos. Puedes moverte como un balancín para hacer un masaje a la zona lumbar.

5. Posición de indio

Siéntate en el suelo (si puede ser sobre una esterilla) en posición de indio. Lleva la pierna derecha hacia atrás hasta donde puedas y sin que te haga daño. El objetivo es que puedas estirar al máximo la pierna que está por detrás mientras que la otra se mantiene en línea con la cadera. Intenta aguantar por 30 segundos por piernas y si puedes repite el ejercicio dos veces.

¿Es bueno andar para el síndrome piramidal?

Lo más importante para recuperarte del síndrome piramidal es acudir a un fisioterapeuta. De forma complementaria, puedes realizar ejercicios activos, estiramientos pasivos y masajes locales. Por lo tanto, andar puede ser una buena práctica a no ser que el dolor te impida moverte.

Además, puedes tomarte analgésicos y relajantes musculares para el dolor. De forma adicional puedes aplicar una terapia que alterne calor y frío en la zona afectada para ayudar a descomprimir el músculo. Aunque esta decisión es mejor que la tome un especialista.

Cuando se produce esta lesión las personas no pueden mantener su ritmo de actividad física por culpa del dolor. A medida que el dolor disminuya, entonces, se puede empezar a hacer ejercicio moderado y quedan totalmente contraindicados ejercicios que provoquen más molestias ya que haría incrementar la inflamación.

La lesión suele curarse en 3 o 4 semanas, aunque el tiempo siempre va a depender del grado del problema y el tratamiento que se esté llevando a cabo. Para evitar la aparición te aconsejamos lo siguiente:

  • Evita el sedentarismo, si trabajas mucho rato sentado, te recomendamos levantarte a menudo.
  • Haz ejercicios para fortalecer la musculatura del glúteo.
  • Estira correctamente antes de hacer actividad física y después.

En lesiones de larga duración se puede plantear otro tipo de tratamiento más invasivo como:

  • Infiltraciones de toxina botulínica.
  • Electroterapia TENS para reducir el espasmo y bloquear el dolor.
  • Infiltraciones de corticoides y anestésico.

*Este artículo es orientativo y en ningún caso sustituye la información que pueda proporcionarnos un profesional sanitario.

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