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Tensión ocular: por qué se produce y sus consecuencias

Tensión ocular

Padecer hipertensión ocular es más frecuente de lo que pensamos. De hecho, muchas personas han sufrido alguna vez de ello y no se han dado cuenta. Aún así, es importante conocer si tenemos tendencia a sufrir tensión ocular, ya que es un factor de riesgo importante de crear, en un futuro, u glaucoma o pérdida de la visión.

En este sentido, te explicamos qué debes tener en cuenta para controlar la tensión ocular

Qué es la hipertensión ocular

La hipertensión ocular es el aumento de la presión dentro del ojo por la alteración de los parámetros relacionados con el líquido transparente conocido como “humor acuoso”. Esto es el líquido que hay en la cámara anterior y posterior del ojo y se considera que está alterado cuando un estudio demuestra que está igual o superior a 21 mm Hg. El aumento de los líquidos del ojo puede dañar los nervios que hay y provocar problemas oculares.

Hay personas que tienen la tensión ocular alta pero no se dan cuenta porque, muchas veces, los síntomas son casi imperceptibles. En la mayoría de las ocasiones no tiene por qué provocar lesiones en las estructuras oculares graves, pero es importante que se revise porque es un factor de riesgo para desarrollar un glaucoma o pérdida de visión.

Anatomía del ojo humano

¿A qué se debe la tensión ocular?

La hipertensión ocular aparece cuando el ojo no drena bien el líquido humor acuoso que es el encargado de nutrir y bañar la estructura ocular. El líquido humor acuoso es muy importante para el ojo ya que es el encargado de oxigenar las partes del interior del ojo que no tienen vasos sanguíneos como el cristalino o la córnea.

Cuando los niveles son elevados se produce tensión en el ojo y también crea tensión muscular causada por el mal funcionamiento del drenaje. Si no hay un buen drenaje el cuerpo sigue produciendo el líquido y se acumula en las paredes que cubren el globo ocular y se produce un desequilibrio importante.

Se ha demostrado que hay ciertos colectivos que tienen más probabilidades de tener tensión ocular. Las causas de la tensión ocular elevada más comunes son las siguientes:

  • Adultos mayores de 60 años.
  • Personas con diabetes.
  • Gente que ya tiene miopía o hipermétropes altos.
  • Pacientes con enfermedades oculares o con traumatismos específicos.
  • Personas con un ángulo ocular estrecho.
  • Personas con antecedentes familiares de hipertensión ocular o glaucoma.

Por otra parte, se ha demostrado que algunos medicamentos muy concretos tienen como efecto secundario el aumento de la presión ocular. Alguno de ellos son los que se utilizan para controlar el asma.

Además, un traumatismo ocular también puede ser el causante de una tensión ocular alta. Finalmente, también se debe de tener en cuenta que otras enfermedades oculares pueden ser el desencadenante como el síndrome preudexfoliativo o el de depresión pigmentaria.

Síntomas de la hipertensión ocular

La mayoría de las personas no presenta síntomas y no notan que sufren de aumento de la presión intraocular ya que no manifiestan ningún dolor o anomalía. Solamente los pacientes que tienen un ataque de glaucoma agudo experimentan dolor intenso de forma repentina. Así que la única forma que tienen los especialistas en detectar que existe un problema es llevando un control mediante una prueba que se llama tonometría.

Colidio para tratar hipertensión en el ojo

En caso de aparecer un glaucoma, es decir, el daño en el nervio óptico, empiezan a aparecer los síntomas de forma muy sutiles. Lo que ocurre es que la persona puede desarrollar glaucoma por culpa de la tensión arterial y empezar a perder visión periférica o campo visual, pero no darse cuenta de la perdida de sus facultades visuales hasta que la enfermedad ha avanzado mucho.

Tratamiento de la hipertensión ocular

Actualmente existen diferentes tratamientos para la tensión ocular, en función del caso un especialista puede recomendar distintas formas para controlar el problema.

Puede ser que recete algún fármaco (como diferentes tipos y combinaciones de colirios). En casos muy concretos, también hay la posibilidad de hacer un tratamiento láser (trabeculoplastia) u otras técnicas que sirven para reducir la presión sin que tenga un impacto alto en el paciente y consiguen el drenaje del humor acuoso.

Por otra parte, existen diferentes remedios que podemos hacer para ayudar a prevenir o reducir la presión intraocular alta:

  • Reducir el estrés: es una de las posibles causas de la aparición de la presión en el ojo y el líquido. Obviamente es una tarea difícil, especialmente si nos encontramos en un momento complicado en nuestra vida. Muchas personas optan por practicar yoga, tai-chi o hacer actividades que les ayude a evadirse de las preocupaciones diarias. Evidentemente, si tenemos problemas para gestionarlo, es importante acudir a un psicólogo para que nos ayude.
  • Dieta sana y equilibrada: el sobrepeso está altamente contraindicado no solo afecta a nuestra salud cardiovascular, sino que también tiene una incidencia directa a la presión ocular. Si tienes problemas para mantener un peso ideal, debes acudir a un nutricionista para que te determine una dieta personalizada y te ayude a controlar el peso.
  • Evitar largos periodos delante de pantallas: el ordenador, móvil o tabletas, a la larga, dañan nuestra vista.

Medir la tensión ocular es muy sencillo y es un procesa rápido e indoloro, por lo tanto, si crees que tienes posibilidades de sufrirlo, acude a un especialista para que lo controle.

Si te interesa tu salud ocular te recomendamos que revises tu visión intermedia.

* Este artículo es orientativo y en ningún caso sustituye la información que pueda proporcionarnos un profesional sanitario.

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